Los niveles de lipoproteínas de baja densidad (LDL) o “colesterol malo” se reducen, al contrario de lo que ocurre con las lipoproteínas de alta densidad (HDL) o “colesterol bueno”.
Beneficia la presión arterial
Pueden servir de gran ayuda como hipotensoras, favoreciendo la dilatación de las arterias coronarias y, por tanto, reduciendo las posibilidades de sufrir un infarto de miocardio.
También pueden mantener equilibrados los niveles de azúcar en sangre y estimular el páncreas, siempre acompañando a un tratamiento para la diabetes.
Lucha contra los radicales libres
Ayudan a retrasar/prevenir la aparición de radicales libres que dañan las células, gracias a los polifenoles.
Son diuréticas
Las propiedades de las hojas de olivo aumentan la producción de orina, por lo que ayudan a desechar las impurezas del organismo.
De esta manera, también se previenen la formación de los cálculos biliares, las denominadas piedras en la vesícula.
Controlan el peso
La oleuropeína, contenida en las hojas de olivo, según diversos estudios científicos, ayuda a reducir el peso corporal y el tejido adiposo (grasa corporal) y mejora el perfil metabólico.
Composición de Hojas de Olivo (70 g) x 6 – Bedar:
Olivo 100%
Modo de empleo de Hojas de Olivo (70 g) x 6 – Bedar:
Añadir una cucharadita, por cada 250 ml de agua, en un vaso, tetera, o bola infusora.